septiembre 13

El travestismo del consumo del tabaco. Que no te engañen, el vapeo salva vidas

El 31 de enero de 2018 fumé mi último cigarrillo. La presión de mi familia terminó de convencerme para dejar este pernicioso hábito que, como muchos fumadores, había intentado dejar sin éxito en ocasiones anteriores. El 1 de febrero, obviamente, me levanté con unas ganas locas de fumar y decidí ir a una tienda de vapeo, pues veía que sin una ayuda de ese tipo, mi nuevo intento de dejar el tabaco estaría condenado, otra vez, al fracaso.

Desde entonces no he vuelto a fumar, llevo ya más de año y medio sin probar un cigarro y, lo mejor de todo, sin apenas echarlo de menos. Ahora puedo disfrutar de todas las ventajas de haber dejado el tabaco, al igual que miles de españoles que gracias a los vapeadores lo han conseguido. Desde luego, al día de hoy se me antoja como prácticamente imposible volver a coger un cigarrillo.

Hacía tiempo que tenía ganas de escribir algo sobre el vapeo, especialmente desde la perspectiva jurídica, dados los ataques que desde los órganos legislativos españoles se están lanzando contra el método que se ha revelado como el más eficaz para dejar de fumar. No en vano, en el Reino Unido las autoridades sanitarias recomiendan el vapeo como alternativa al tabaco, sosteniendo, en uno de los pocos estudios rigurosos que se han hecho al respecto, que es un 95% menos dañino que el tabaco. Incluso el propio parlamento británico se muestra a su favor instando a las autoridades a revisar la regulación sobre las restricciones para el uso de estos dispositivos en espacios públicos.

El indecente evento celebrado el pasado 3 de septiembre, con el engañoso título de “Reducción de daños en tabaco: mentiras, verdades y estrategias“, auspiciado por el Ministerio de Sanidad y patrocinado por vete a saber quién, ha sido lo que me ha llevado a dejar de seguir postergando mi inquietud de escribir sobre el vapeo, pues la amenaza que se cierne sobre este sistema para abandonar el tabaco es cada vez más evidente y es preciso actuar antes de que sea demasiado tarde. Espero poder tener tiempo en otros artículos para abordar esta temática desde una perspectiva más jurídica, pero ahora toca denunciar la campaña de desinformación que está llevando a cabo nuestro gobierno.

En dicho evento propagandístico, que por momentos parecía organizado por la misma industria tabaquera y donde se negó la participación de personas vinculadas con el vapeo, la Ministra de Sanidad, máxima responsable de la salud de los españoles, se refirió, con poca fortuna, al vapeo como el “nuevo travestismo del consumo del tabaco”, para promocionar la campaña gubernamental de comunicación en su contra que se lanzó seguidamente y anunciar medidas legales represivas bajo el eufemismo de que ese travestismo requiere “una actualización de la normativa que dé respuesta” al mismo.

Es realmente bochornoso que la persona que se sitúa como la principal responsable de la salud de los españoles se refiera al vapeo como un “travestismo del consumo del tabaco”. Ello evidencia que esta señora, en el mejor de los casos, no tiene ni idea de lo que habla y que, en cualquier caso, desprecia por completo la salud de los españoles y a los que aspiran a dejar de ser esclavos de la industria tabaquera, dejando fuera cuestiones de orientación sexual sobre el travestismo que no vienen ahora a cuento.

La propaganda gubernamental, financiada con nuestros impuestos, equipara de una forma vergonzante diversas formas de consumo de tabaco como los cigarrillos, los calentadores de tabaco y las pipas de agua (que sí tienen tabaco), con el vapeo (que no contiene tabaco) como han denunciado entre otros muchos Julio Ruades (el mono vapeador).

Todo ello ha llevado a ANESVAP (Asociación Española de Usuarios de Vaporizadores Personales) a convocar una manifestación prevista para el próximo lunes 16 de septiembre a las 11:30 frente al Ministerio de Sanidad en Madrid (Paseo del Prado, 18), para denunciar la “demonización sistemática” que sufre el vapeo y “reclamar que se nos escuche y termine la campaña de desinformación sobre el vapeo”, a la que se están sumando muchas otras organizaciones, empresas y personas relacionadas con el sector.

El próximo lunes, por tanto, toca arrimar el hombro y estar presente en esta manifestación, para ver si podemos enseñar a nuestros políticos y gobernantes, especialmente a la actual Ministra de Sanidad, algo de educación y respeto por la salud de los ciudadanos.

Finalmente, os dejo con una canción que resume la situación de una forma más amena, pero sin perder un ápice de rigor.

#StopCensura #ElTabacoAtaYTeMata #VapearSalvaVidas #elvapeosalvavidas #quenoteengañen #NoALaDesinformacion